Su Santidad el 43er Sakya Trizin, Gyana Vajra Rinpoche, impartió estos consejos online el 10 de febrero de 2024, a petición del Vajrayana Sakya Manjushri Center de Taipéi, Taiwán.
Muchas personas entienden las enseñanzas del Buddha como una religión. Si bien estas pueden incorporar elementos religiosos para satisfacer ciertas inclinaciones mentales, su esencia radica en la búsqueda de la verdad; la verdad que conduce a la felicidad última. Es fácil quedar absortos en diversos métodos y prácticas, perdiendo de vista este objetivo fundamental. Por ello, Su Santidad enfatiza la importancia de conceptos aparentemente básicos como la toma de refugio, la fe y la dedicación.
Esta enseñanza sirve como un recordatorio muy necesario de la esencia del camino budista, y el equipo editorial se sintió encantado de trabajar en su publicación. Esperamos que cada uno de ustedes experimente la misma alegría.
Fuente:Esta enseñanza fue obtenida del Centro Vajrayana Sakya Manjushri, Taiwán.
El Buddhadharma nos habla de la sabiduría, pero esta no se adquiere en los libros ni se encuentra en el exterior. Está presente de forma inherente, simplemente esperando a ser descubierta. Como un tesoro enterrado en las profundidades de la tierra, solo a través del esfuerzo personal puede revelarse su brillo. Buscar en la dirección equivocada es como buscar incansablemente en un lugar donde no hay joyas; por mucho que se deambule, no se obtendrán resultados. Pero si se sabe dónde buscar y se avanza con pasos firmes, su resplandor acabará por emerger.
¿Cuál es, entonces, la dirección correcta? A través de la escucha y el estudio adecuado del Dharma, la contemplación correcta y la práctica meditativa, se nos guía gradualmente para descubrir la fuente de la sabiduría interior.
En esta enseñanza, Su Santidad el 43er Sakya Trizin esclarece la senda correcta, revelando la causa fundamental que oscurece nuestra sabiduría y guiándonos en la integración de la escucha, la contemplación y la meditación. Al volvernos hacia nuestro interior, despertamos la sabiduría que ya poseemos. Que estas palabras sirvan de guía para todos nosotros, ayudándonos a encontrar la claridad y a volver a nuestra verdadera naturaleza.
